Saturday, June 18, 2016

Noches de Insomnio: Fronte


Que tu desvelo valga la pena, rica lectura antes de dormir.

Serie El Vecino: Fronte 


Estuve pendiente para cuando escuchara el sonido de su auto asomarme al balcón a recibirlo y así lo hice. Mientras entraba a su driveway, yo lo miraba y me preguntaba; “con permiso de quién se fue a andar sin esperar a  cuando yo llegara” y justo ahí, ya mi sonrisa de felicidad por verlo se asomaba. 

Con un cosquilleo de emociones esperaba casi impaciente a que se bajara del auto y buscara mi mirada. Apaga el auto, y está buscando no se que cosas y yo preguntandome; “¿será que se siente así como yo y le da cosita bajarse sabiendo que yo lo estoy mirando?”. Por fín se baja del auto con sus manos cargando papelerías y me mira el cielo formidable de sus ojos y me da una sonrisa. Se que luego que deje sus cosas, en media hora vendrá acá, es nuestro ritual de los viernes, algo que se dió no se ni cómo. Sin despegar sus ojos de los mios, entra a su casa y yo entro a mi cocina.

Me envolví conversando con dos de mis amigas, China y Marie, a quienes invité a mi noche de margaritas, que cada viérnes preparo, las consumo, sola o acompañada; para transicionar mi semana de trabajo a el weekend, cuando escucho que tocan a la puerta suavemente, miro al reloj y sonrío porque habían pasado justo treinta minutos. Voy a la puerta.

_“Hey, how was your day?” Me pregunta de inmediato con una sonrisa. Sube un escalón más y cuando está a punto de poner el pie en el último para entrar, nota que estan mis amigas en la mesa del comedor y noté que se intimidó, su sonrisa desapareció y vi que su cara se comenzo a poner roja y se queda parado en la puerta. 


Mis amigas que se saben todas las dinámicas historias del vecino, lo miran, y sin disimular, o hacerce las locas, como que no sabían ni quien rayos era, ya que lo estaban viendo por primera vez, las muy weonas, lo saludan, como si ellos fueran panas, con alboroto y alegría, y me dan una miradita de “ponte pa’ lo tuyo’, como sabias mujeres que son, rapido nos ignoraron y siguieron conversando entre ellas, que clase montaje. 

Mientras tanto, mi vecino y yo seguimos en la puerta, porque tal parece que le dió un congelamiento en sus piernas, y me miraba y luego miraba en dirección de mis amigas. También comenzó a mirarme las piernas expuestas por mi shorts y luego a mi cara con ojos morbosos, y yo clueless, de porque eso no lo había hecho cuando estamos a solas, porqué ahora que hay gente, ¡ay caramba! _“¿No vas a entrar?” Le pregunté, a lo cual me dijo, un embuste. _“No, solo venía a saludarte pero tengo que irme y no me voy a poder quedar para probar tus sabrosas margaritas. ¿Que cómo? Ni corazón comenzó a acelerar, escuchar eso no me gustó, casi llegué a sentirme arrepentida de haber invitado a mis amigas un viérnes. 

No culpo su actitud porque él estaba ya acostumbradito a venir los viérnes, encontrarme sola, tomarnos un par de margaritas, coquetear un poco y sutilmente y luego continuar su noche, dejandome sola. Yo le quería demostrar que no soy isla, y que soy exclusiva solo para quien yo decida, que habrán veces que esté sola y otras no. Como estratégia, traté de continuar una conversación amena a ver si se relajaba, parecía tenso, pero no se me ocurria un buen tema, yo también estaba un poco tensa. 

Le pregunté como estaba el trabajo y me dió algunos detalles.  Luego, como si yo no lo supiera, le pregunté; _“oye, y qué es lo que tú haces específicamente.  _“Pues yo coordino las obras de construcción...” Blah, blah.  _“somos unos expertos en construir lo que sea, como en esos programas de la tele, mi equipo y yo hacemos en un espacio, lo que necesites, si no estuvieran tus amigas aquí te llevaba a tu cuarto y te mostraba una de mis costrucciones, y así por el estilo es lo que yo hago.” 

¿Dice what?  Me quedé lela cuando el metió esta linea en medio de su detallada explicación de su job description, de una manera tan natural y fácil, como se mete una junta de control fiscal en territorio colonizado.   No pude evitar reirme a carcajadas y él preguntandome de qué me reía. Y no pude evitar, además, aprovechar la oportunidad y decirle; _“Tú me dices eso ahora porque estan mis amigas aquí, porqué nunca antes me has propuesto llevarme a el cuarto.” Y ahí fue cuando su cara se puso color tomate maduro.


Me quedé por un momento fantasiando que hubieramos hecho si me hubiese dicho esto cuando estuvieramos solos. Me miré en el cielo de sus ojos y le apuñalé sus sentidos, puse una sonrisita maquiavelica en mis labios, y me quedé ahí, anclada a su mirada, dejandole saber, ‘se leer entre lineas’.  Él se comenzó a mostrar un poco más nervioso y su cara ya lo había delatado al subirsele la sangre.  

Luego le pregunto, vas a pasar o te vas a quedar ahí.  “Pues en realidad solo vine a saludarte” me repitió y comenzó a bajar los escalones para marcharse.  Yo de la manera más natural le dije, okay, chévere, nos hablamos luego, no quiero que se me derrita la mar-ga-ri-ta, queriendole decir, “gallina”.  Ni que fuese a ser devorado como “paleta de carne”, (como dice una amiguita blogera). 


Sin embargo, en cada escalón que bajaba se llevaba consigo, esto que yo estaba sientiendo.  Cerré la puerta y mis amigas me miraron como, “que pasó”, "pa’ dónde se fué el Vecino". Yo las miro con una cara de “que pantalones”. En pleno silencio, Marie salta y comienza, nuestro popular “chant”, ‘detalles’, ‘detalles’. 

Me halan una silla para que yo pase el trauma que obviamente se veían reflejado en mi hermoso rostro.  ¿A qué hora es que se van ustedes?; fue lo primero que les pregunté y me solté una carcajada. 

No solo de pan vive el hombre...sino que también de su fronte. 

Señora Coqueta

Coqueta Vocabulario: 
margaritas - no son solo flores, es un suero vital preparado con limones, hielo, tequila y adornado con sal, sabroso. 

weekend - fín de semana.

shorts - pantalones cortos

clueless - despistado, que no se sabe algo

job description - descripción de trabajo 

Dice what? - spanglish- mezcla de inglés y español ¿Qué es lo que dice? ¿Qué dice?

paleta de carne - paleta en vez de dulce, de carne refiriendose a alguien que a una le guste y se lo quiere saborear

Chant - inglés para sonsonete, repetitivo 

Fronte - (anglicismo) viene del inglés front que significa fachada, cara, portada, usualmente se refiere a un frente falso para demostrar algo que no es.

Re-escrito
®2009

Thursday, June 9, 2016

Noches de Insomnio: Driveway

QUE TU DESVELO VALGA LA PENA, RICA LECTURA ANTES DE DORMIR. 

Serie: El Vecino-Driveway

Cada tarde al llegar del trabajo, echaba mi miradita por encima de la verja con mucho disimulo a ver si estaba el auto del vecino, ya esto era y es mi hábito. Pero ahora su driveway tenía otro matíz, un segundo auto al cual mi mirada no estaba acostumbrada. 

Antes, me tomaba todo mi tiempo cuando llegaba para darle a mi vecino la oportunidad de salir con alguna excusa tonta a saludarme y poder mirarme en el cielo de sus ojos, eso me hacía mi largo día de trabajo, relajante al llegar a casa. Ahora trataba de salir lo más apresurada posible para no tener que verlos juntos, a él y a Femme, y me he preguntado el porqué de este sentir ilógico. 

El auto de Femme comenzó a ocupar el segundo puesto en el driveway del vecino los fines de semana y a él lo veía menos. Claro, luego de tres inviernos solo, era lo más normal que estuviera con una mujer y ni saliera afuera, ¿para qué? Luego su auto, el de Femme, comenzó a marcar territorio varios días a la semana. 

Yo seguía saliendo a mí balcón a tomar mi café, a poner algun post en mi blog con mi laptop y aunque hacía el esfuerzo, mi mirada terminaba en el driveway y me preguntaba, cuándo se irá ese auto de ahí. Cuánto tiempo llevará ahí, a que hora habrá llegado, qué estarán haciendo, y en este punto me regresaba hasta mi sala a hacer yoga para no tener fantasías inapropiadas con terceras personas, que invadían pensamientos eróticos ya previos donde tan solo eramos dos.  Comenzé a sentir algo así como una angustia, que rayos te pasa Coqueta, me pregunté y me reproché y hasta llegué a insultarme mirandome al espejo y gritandome; ¡¡¡boba!!! 

Hoy, llegué de trabajar y ellos estaban sentados afuera y dije entre mi, _“sea la madre” y al bajarme él se levantó y me dijo; _“Hola Coqueta cómo fué tu día de trabajo”. Yo hice un esfuerzo sobre humano para sonreir, ya que me sentía incómoda. Cómo era posible que se pusiera tan sensual a saludarme estando ella ahí, sentada a su lado. Como era posible que se pusiera de pie a recibirme cuando yo ya me había olido la inseguridad de Femme. Tanta coquetería me sorprendía. Era imposible para mí esquivar el cielo de sus ojos. Imposible porque era, es, lo más que me gustaba, imposible porque podría delatar mi incomodidad con la presencia de ella, y ante tanta atención hacia mi persona, imposible. 

Me hacía estas preguntas mientras trataba de salir al paso con el saludo, pero él... y no entendía su atrevimiento, hizo algo que no acostumbraba. Como siempre, con la misma sonrisa y la misma atención. Yo como si no los hubiera visto reaccioné con un _“oh, hola, fue un día muy productivo, gracias.”  El comenzó a a ponerse de pie, lentamente, o al menos yo lo sentí en cámara lenta. Me atrapó en su mirada y quedé como si fuera un astronauta gravitando en el espacio, y todo lo demás desapareció para mi, incluyendola a ella. Él, muy, super, extraordinariamente atrevido, me extendió su mano para saludarme, oh, tragame tierra, yo sentía verguenza ajena, solo me imaginaba como mujer lo que estaría sintiendo Femme. Sentí que él había planificado este encuentro, él sabía a la hora que yo iba a llegar.  ¿Y lo de darme la mano? Why? Nunca antes me había dado la mano.

Mi vecino toma mi mano y me la apretó fuertemente, yo se la solté de inmediato mientras le dí una mirada de, ¿qué te pasa? No le pregunté sobre su día, hubiese convulsado si me hubiese dicho que había tenido un “great day”, claro con Femme sentada a su lado con sonrisita en cara de satisfacción, ni imaginar cuan great. 

Aunque les confieso, ya la sonrisita de Femme de cuando llegué, a la de después que el vecino me tomó la mano, había disminuido en un 95%. Luego me dirigí a ella y la saludé, quien tan amablemente y educadamente y un algo más relajada me devolvió el saludo con un entusiasmo que más parecía un aterrizaje forsozo. 

Fui breve en mis saludos, me despedí y entré a mi religiosa rutina, de cambiarme la ropa, tomar café, hacer yoga, y salir al balcón, pero esta vez sentada de espalda hacia ellos aparentando estar muy ocupada mientras me depilaba las cejas, y con mi espejo traté de ver que estaba haciendo mi vecino, pero por poco me echo encima 7 años de mala suerte, cuando me encontré el dichoso cielo de sus ojos incrustrados en el espejo. 

Era viérnes, y es mi costumbre prepararme unas margaritas, dejé el balcón, después del brinco de un susto y me dirijí a la cocina. Me sentía con un algo así de rabia, pero rabia por que, y llené la jarra de hielo con los ingredientes y encendí la licuadora; ver destruirse el hielo me dio algo de satisfacción y me daño la mente. Sí, lo admito entre dientes, sentí un algo de celos. 

Preparé una jarra completa. Me serví mi margarita en mi copa de cristal y salí a el balcón esta vez sí buscaba que mi vecino me mirara. Al salir, él no estaba y me quede como grrr pero ya cuando estoy a punto de entrar a la cocina nuevamente, el sale de adentro de su casa y lo primero que hace es mirar hacia mi dirección.  Ahí estás atrevido infiel, pensé, mientas lo miraba.

Fue entonces cuando me armé de valor, o me dejé llevar por la leve rabia que tenía, la misma que había pensado que se había triturado con el hielo, y le di una mirada seductora mientras le pasaba la lengua a el redondo de la copa llenandomela de la sal que le daba la vuelta completa.  Luego, continue limpiando mis labios el exeso de sal con la lengua pero sin quitarle los ojos de encima. Y el momento confabuló a mi favor porque justo cuando estoy dandole un espectaculo de real academia de lengua, ha caido una gota fria de la copa que yo sostenía cerca de mi boca y me cayó justo en el pecho izquierdo, y no desperdicié el momento para con suavidad y en cámara lenta acariciarme mi pecho haciendo gesto de brrrr que rico/frío. 

El cielo de su mirada se quedó embelezado conmigo, su cara me lo decía todo, le gustaba lo que estaba mirando, yo me sentía satisfecha, triunfadora, en control hasta que Femme se dio cuenta que el vecino se había quedado como una estatua mirando hacia mi dirección y ella volteó a ver. Cuando los ojos de Femme me miraron no tuve más remedio que levantar mi copa y decirle “cheers”. 

Que carajos, era viérnes, y aunque ya no me sacaba mi basura los miércoles en la noche, me imagino que por su ocupada vida de ahora y quizás su “cansancio” yo igual les llevé mis famosas margaritas, también me servían para disimular en frente de ella, aunque muy adentro de mí, una voz me decía, _“tú estabas primero y tú eres la mujer con quien a él le gustaría estar”. Pero luego escuchaba otra voz que me decía, ja, _“no eres tú la que se acuesta en su cama, así que relax”.

 Las llevé hasta la casa del vecino provocando sonrisas y el comentario de él a su Femme; _“Wow, mira, Coqueta en su rol de bartender nos trae margaritas, y lo rico que le quedan”. Volví a preguntarme, para qué rayos le dice que me quedan ricas, dejandole saber a ella que ya él me había probado, las margaritas, en otras ocasiones. 

Ambos tomáron las copas, sonrieron super felices, y me agradecieron. Yo solo quise ser con mi vecino, como siempre he sido, y como el siempre me ha dicho; _“Coqueta, my friendly neighbor”. Con toda la simpatía que me destaca también amablemente sonreí y me desaparecí con un feeling de ‘prueba superada’. Y cuando ya iba a la distancia, escucho la voz mi vecino que me pregunta; _“Are you cold?”. 

Oh, gosh!

Señora Coqueta

Re-escrito
®2009

Coqueta Vocabulario: 
Driveway - entrada para autos, estacionamiento estrecho 

post - pegar 

blog - de inglés web log, sitio web como diario personal de su autor donde comparte sus intereses, donde comentan sus lectores. 

laptop - computadora portátil

Monday, June 6, 2016

Noches de Insomnio: La Lavadora


Que tu desvelo valga la pena, rica lectura antes de dormir.



Serie: El Vecino-La Lavadora 

_“Hola, buenos días:, le dije tempranito en la mañana cuando salía a subirme a mi auto para ir a trabajar.  _“Buenos días, ¿hermosa mañana verdad?” me respondió.  _“Sí, como me gusta, soleada, no es fría, no es caliente, en su punto.” Le respondí.  _“¿Vas a trabajar?” continuó él, como el que quiere hacer conversación.   

En esta parte del mundo es costumbre ver como la gente se saluda de un modo enfermizo e hipócrita, te preguntan “cómo estás” y antes de que puedas abrir la boca, están dandote la espalda, caminando hacia sus ocupadas vidas, y diciendo encima de tus palabras, “que tengas uno bueno" (have a good one), blah, para que preguntan, así no es en Puerto Rico, pero ni modo.  Pero este no es el caso de mi vecino, al parecer él siempre tiene tiempo para unas cuantas oraciones extras, eso me parece bién. 

_“Oye, sabes algo de tuberías.” Le pregunté.  _“Es que por alguna razón cuando pongo la lavadora y está echando el agua se desborda la tubería del desague y se llena el sótano de agua.  _“Bueno, no soy un experto pero puedo revisar esta tarde cuando llegue.” Me contestó con su amabilidad de siempre.  _“A chévere, gracias” y arranqué para   el trabajo. El se subió a su auto al otro lado de la verja y también arrancó.  Su carro seguía al mío y yo lo miraba por el espejo retrovisor y el a mí.

No se cómo rayos sentía la intensidad de su mirada, a través del espejo, como si me quisiera decir algo. Y yo, para variar, en mis fantasías de que me hiciera una señal de “detente, vamos a repararte la tubería ahora.” Pero no, no pasaba nada, solo me podia preguntar, qué está tratando de hacer con tanta sedución a control remoto, que estará pensando, por mi lado, estoy segura que él sabía que yo lo estaba chequeando, pero mis elegantes lentes de sol, me cuidaron de no delatarme; hasta que nos dividió nuestros caminos particulares. 

Llegó la tarde, luego de quitarme mis tacones y ropa de negocios, me puse unos “shorts”, una blusa sin sostén, mis sandalias, y me solté los cabellos.  Luego de preparame una taza de café decidí bajar al sótano para ver si ya se había secado el agua de la última tanda de ropas que había causado una pequeña charca en el piso. 

Bajo las escaleras que conducen al sótano y doy unos pasos, aún mi mirada está en el piso, por lo angosto de las escaleras y veo el reflejo o imágen de un hombre que ya estaba ahí, y viene saliendo, osea, hacia mi dirección.  

Mi cuerpo automáticamente se llenó de una adrenalina que me prepara para un ataque físico y concentro mi mente para poder localizar las armas que tengo en algun lugar del sótano ya con premeditación para algun evento de esta magnitud, osea, un ataque porparte de algun intruso en mi sótano.  

No se si es por mi campo de criminología o por las tantas novelas de “pillo y policia”que leo que me da esa pendejada cuando voy a entrar en algun lugar que se pueda prestar para un evento de defensa personal.

Yo sentía mi corazón a millón, podía sentir cada pulsación en mi cuello, a las millas y cuando levanto mi vista para encontrarme con mi enemigo y hacerle un leve escaneo para saber por donde dar el golpe mortal, me encuentro que es el vecino.   

Que tontadeja fuí, olvidé que habíamos hablado en la mañana. Fue impresionante, ambos reaccionamos con un sobre salto del susto, quedando frente a frente, a pulgadas de distancia.  Mi adrenalina estaba corriendome por las venas y aunque sentía que estaba bajando, era difícil que se fuera con la misma rapidez que me subió. 

Mi corazón seguía palpitando a las millas por el susto, me atrevía a apostar que él lo podía escuchar delatandome y la cara de él se había puesto roja y ese cielo azul de su mirada depositado en mis ojos.  Nos comenzamos a reir como dos idiotas y yo para parecer cool, como si no me hubiese asustado le pregunto; _“¿Y porqué tanto sobre salto, cuál es tu miedo?”  A lo cual él me respondió, talvez para parecer cool también; _“Es que estar en un sótano, solo, con una mujer tan hermosa como tú, da miedo.” Se la sacó de debajo de la manga. 

Ahí, me puse gaga, no sabía que decir pero no quería parecer tonta y rápido, me desconecté de su cielo azul y respondí, _“¿ah si?”  Y de inmediato le pregunté si había logrado descubrir cual era el problema de la tubería del desague, aún con el sustito a flor de piel.  El inmediatamente se incorporó y me acompaño a cambiar el tema y me dijo que nada encontró mal. Caminamos juntos hasta donde estaba la lavadora. Inclusive me había lavado una tanda de toallas, para hacer la prueba y me dijo que había funcionado todo bién.  _“Que extraño”; respondí y  le agradecí por haber adelantado mi laundry.  El me dijo; _“Fue un placer” y me preguntó que si aún quería que se quedara con las copias de mis llaves a lo cual le dije que sí.   

El se marchó por las mismas escaleras estrechas y yo me recosté sobre la lavadora a pasar el susto, la emoción y a tratar de desaparecer los pensamientos eróticos que automáticamente llegaron a mi mente con el sótano, la lavadora de escenario y yo sobre ella como toallas acabadas de lavar, listas para el secado. 
Señora Coqueta


Coqueta Vocabulario: 

escanear- (anglicismo) scan en inglés que significa escudriñar, examinar 

tontadeja- una palabra que compuse de tonta y pendeja 

cool - (anglicismo) inglés para fresco, refrescado que se usa en nuestra jerga boricua para decir que algo esta súper, chévere, genial, etc  

gaga- tartamuda 

laundry- lavado de ropa

Re-escrito 
®2009



Friday, June 3, 2016

Noches de Insomnio: Tres Inviernos Atrás


Que tu desvelo valga la pena, rica lectura antes de dormir.



Serie: El Vecino-Tres Inviernos Atrás 

Introducción: Aquí, les quiero compartir un poquito de una de mis colecciones en serie titulada, El Vecino.  Espero las disfrutes tanto como yo las disfruto, no solamente escribiendolas, pero viviendolas. 

Pude leer en su rostro, particularmente en sus ojos, que no le gustó como fue presentada. Yo solo me limité a decir; encantada. Y él me miró fijamente a mis ojos con su acostumbrada sonrisa, que me dice tanto y no me dice nada, sin ningun disimulo. Justo en la entrada los encotré a los dos, tres inviernos después de haberlo conocido por primera vez. 

Yo sabía que ella era su novia, por ponerle título, pero él me dijo; “Coqueta, esta es Femme, Femme, esta es Coqueta."  Ella fue muy amable, pero como mujer sentí la energía de desagrado por no haber sido presentada como lo que era, la mujer que comparte su cama. A mí me estuvo super extraño que él no le diera un título a ella, pero en fín, ese no es mi problema y continué mi camino. Después de todo, somos solo vecinos.

Medito en mi recuerdo, que a través de estos últimos tres inviernos hemos compartido con la libertad y confianza que da la relación de buenos vecinos. Ha sido él, mi super heroe cuando se ha metido algun zorrillo a mi patio y yo he estado a punto de lágrimas, espantandolo. Ha sido él quien, en muchas ocasiones, ha arreglado mis cerraduras, mí bañera tapada, ha sacado la basura, ha hecho mis caminitos cuando ha caido un pie de nieve, para que yo pueda subirme a mi auto sin problemas de que se me quedaran atascado los tacones, me ha talado la finquita-el jardín y ha resuelto muchas otras cosas que suceden en una casa, en cuanto a mantenimiento se refiere, ahí ha estado él siempre, sin pedir nada a cambio, siempre disponible, desde el día primero. 

Ese día uno, invernal, que se encontraron nuestros ojos, cielo claro sin nubes los suyos, con mis dos ambar. Super respetuoso, atento y agradable. A penas estaban terminando de vaciar el camión que había llevado mi mudanza, a mi nueva casa, cuando él llega y se presenta. _“Hi, I’m your next door neighbor, welcome. Nice house you got. Has hecho muy buena compra, esta casa es fantástica.” Me decía mientras señalaba a lo que sería mi nuevo hogar mientras yo me quede embelesada con el azul de su mirada. 

Gracias; le dije mientras nos dimos un apretón de manos que él me ofreció al estilo de cierre de negocios exitosos. Y no estoy segura ahora si era por el frío que hacía y mis manos ya se habían adormecido, pero sentí un repentino calor. Y para no mostrar mi embelesamiento, le pregunté si vivía con su familia a lo cual me contestó que no, que vivía solo.

Siempre me pregunté como un hombre tan guapo, profesional, independiente, estaba soltero, no llevaba a nadie a su casa, solo el corillo de sus locos amigos a pariciar. Claro, es inevitable pensar en razones más aberrantes de porqué aún es soltero a su edad, pero son cosas en las que pienso, pero por no ser importantes, ni ocupar ninguna prioridad en mi vida, les doy pichón. ¡Pero que desperdicio!

Pues anoche escuché como alguien daba puños a una puerta como queriendola tumbar, no es costumbre oir esa clase de sonidos en el area que vivo, por eso lo encontré extraño. Continué haciendo lo que estaba haciedo, pero como eran insistentes, los golpes, me asomé a mi balcón. Allí estaba Femme en la casa del vecino, dando puños en su puerta, el auto de él estaba en el estacionamiento, pero él no respondía, no salía. Femme comenzó a decir una retrajina de malas palabras y comenzó a marchar, sí, como un soldado, como una niña dando pataletas de enojo a su auto mientras decía, “no se para qué carajos vine, si estoy perdiendo mi tiempo, mierda”. Se subió en su auto y chilló gomas.  "Y creanme gente que aunque hubo ruido nadie salió. No hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie lloró”  (Pedro Navaja-Rubén Blades). 

Yo también me regresé a mi asunto como si nada hubiese pasado. Pero confiezo que me dio una emoción de saber que mi vecino pasaría esa noche sin ella, perdón, quise decir me dio tristeza que pasaría la noche solo y talvez afectado por una pelea con ella. 

¡Pero qué rayos estoy pensando!

Señora Coqueta

Coqueta Vocabulario: 
pariciar-- (anglicismo) De party en inglés, significa fiesta.

pichón-- Darle pichón, es una frase la cual significa, no dar importancia, dejarlo pasar, dejarlo volar como un pájaro. Pichón, es otra palabra que los boricuas usan para referirse a un pájaro/ave. 
re-trajina- palabra para describir una acción detras de la otra, sin parar.  Con afán. A lo boricua sería “retrajila”

chilló gomas-- frase que se refiere a que dejó los neumáticos, llantas del auto marcadas en el pavimento por un arranque a velocidad.

Re-escrito
®2009

Tuesday, May 10, 2016

The Cave

Monday, May 9, 2016

Noches de Insomnio: Bikers Zone


Hay veces que me puedo sentir abrumada por las cosas cotidianas. Quien bién me conoce sabe que detesto las rutinas. Es posible que despierte una mañana con deseos de hacer nada; nada de lo mismo. Soy la única que me conosco bién y que soy capaz de hacer algo para sentirme siempre mejor. 

Me levanté y me tomé un café mientras escuchaba los pájaros cantar, no quise pensar en nada, ni en nadie.  Me puse una t-shirt, mis jeans, mis botas, tomé un abrigo, agarré las llaves de mi auto y me fuí apresurada, sin rumbo fijo. Sin pensarlo dos veces me fuí, me escapé de mi “comfort zone”, a mi “happy zone”.

Mientras manejaba rumbo al norte, porque siempre busco mí norte, me iba alimentando las energías con el brillante sol, auque podía sentir el frío de la mañana, pero ya comenzaba a sentir un ánimo real. Ya estoy a punto de llegar. 

Con un saludo muy coqueto le dije a la seguridad del “parking lot” que iba para una conferencia en la universidad. Él como muchas veces me permitió estacionarme libre de cargos. Claro en esta fecha es más fácil ya que los estudiantes estan de “spring vacation”. Dejé mi auto en el lugar de costumbre y me bajé, mientras observé como el “security guy” me miraba, le di la mejor de mis sonrisas y caminé en dirección contraria de la universidad y me perdí bajo las gigantes carreteras que se entrelazan conectando a los transeuntes de sur a norte y de norte a sur. 

Con café en mano y mi fiel compañera, mi cámara fotográfica llegué hasta mi “happy zone”, allí me dejé caer sobre el suelo todo polvoriento, y comenzé a mirar las paredes de concreto, y el cielo azul a un lado. Tomé un sorbo de mi café y sonreí. 

Comenzé a analizar mis sentimientos: soy libre, hago lo que quiero, soy dueña de mi vida, éste es mi mundo. Un poder increible llenaba lo más profundo de mi ser. Cerré mis ojos, en la aventura de lo peligroso, de lo riesgozo, de lo inesperado, pero los miedos, no trabajan conmigo. 

Sumergida en un letargo de mimos hacia mi misma, comenzó a vibrar mi teléfono en el bolsillo de mi abrigo. Ah, sonreí otra vez. Quién es la persona que pudo adivinar mi “mood”. Era él. 

Como adivino, solo preguntó; _“¿qué estás haciendo?” No pude aguantar mi carcajada y sin antes concluirla me hizo otra pregunta; _“¿estás en tu happy zone?” Cómo lo sabes, fue mí respuesta. _“Simplemente pensé en ti, y te sentí cerca”, me dijo. Luego me preguntó,  _“¿quieres estar sola?” No estoy sola, estoy conmigo misma, mi mejor compañia. También estoy con el tráfico, con el concreto, con el cielo, y un café delicioso que traje de la casa, le respondí. 

_“¿Me invitas a estar contigo a disfrutar de esas cosas-tan raras y locas, tuyas?” Ahora fue él quien echó unas carcajadas, y le dije, sí, te invito. Aunque nunca lo hemos hablado, yo se que él sabe que es el único dueño de la dirección de mi “happy zone”. 

Simplemente desconectamos la llamada, apagué mi celular y volví a sumergirme en mi ensueño del día. Al cabo de un tiempo, oigo el rugido de su motor. Ya estaba aquí. Se bajó de su moto con un bolso, caminó en mi dirección y con una sonrisa me lo entregó. Yo me sonreí mientras lo tomaba, y en el me traía una manzana, agua de vitaminas y un yogurt. 

Sin decirnos nada se sentó a mi lado, y cerró los ojos. Puse el bolso de “snacks” a un lado, hice lo mismo. Ahora sí comenzé a pensar en lo maravilloso de tener un amigo como él. Alguien que sutilmente me conoce, parece entenderme y es capaz de ir con mi “flow” sin complicaciones. Abrí mis ojos, luego de un rato y aún estaba ahí, recostado de la pared, en el piso, con su cara hacia el cielo, con sus ojos cerrados. Suavemente le di un beso sobre sus labios y al abrir los ojos me preguntó; _“¿lista?”. 

Con mi sonrisa le dejé saber. Se levantó, extendió su mano, y le ofrecí la mía, me dio un tirón que quede de pie cuerpo con cuerpo, rostro con rostro. Depositó su mirada penetrante en mis ojos, olia tan rico, luego me abrazó fuertemente. Caminamos hasta su moto, se subió en ella y me volvió a mirar. Me subí a su moto, y me abraze fuertemente a él, con mi rostro en su espalda sintiendo el frio de la mañana en su abrigo de piel; encendió el motor. 

Manejó hasta la salida del “parking lot”. Un rumbo nuevo, sin rumbo, pero yo felíz, humanizada, encontrada con mis sentidos, con la realidad en mis manos de poder soñar en un mundo que ya ni sueña, soñando dormida, soñando despierta. 

Nos aproximamos a el “gate” de salida del “parking lot”, allí estaba mi “security guy”, aún con una sonrisa me dice; “trabajo hasta las 6PM”, le di el bolso con los “snacks”. Él aceleró su moto y entre el rugido del motor y la velocidad volví a asegurarme que estoy viva. 


Señora Coqueta.

Thursday, April 28, 2016

Noches de Insomnio: Libremente... ¡Mía!


Que tu desvelo valga la pena, rica lectura antes de ir a dormir.


Vivaracha, alegre, espontánea, estruendosa carcajada, segura de que te miran más tú no pareces prestar atención a tus alrededores. Te desplazas de lado a lado por todo el auditorio, saludando, abrazando y besando. 

Estoy impaciente esperando a que llegues hasta donde estoy parado. Mientras saludas con toda coquetería a uno de tus invitados tus ojos se percatan de que estoy aquí. Tu mirada es intimidante, fuerte, punzante como espada pero no quiero mostrar que me halagas, más no quiero desaprovechar los segundos que me tocan de tu atención y te devuelvo una mirada parecida, profunda, acompañada de una sonrisa tan leve que la siento invisible, la siento falsa. 

Tú levantas tu ceja izquierda y la interpreto como un “ya te ví”. Me quedo sastisfecho solo por ese instante pero aún sigo impaciente con mariposas en el estómago esperando a que llegues a mí. Tú continúas en tu afectuoso saludo y mediación de palabras vanas, del que quiere agasajar a sus amigos y se me retuerces el hígado al ver como con una carcajada respondes a lo que ese, te dijo al oido mientras le abrazas y le vuelves a plantar otro beso y yo aquí sintiendome entre invisible al descubierto reventandome la envídia y el celo. 

Mientras le besas en su mejilla veo como él desliza su mano por tu espalda y estoy a punto de quedarme sin aire al ver como ese, en cámara lenta, se aproxima a esa curva tan maravillosa y vuelven esos tus ojos brujos, malditos ojos, a mirarme y esta vez parecen preguntarme; “¿quieres uno?” 

¿Que si quiero uno? quiero dos, tres...una inmensidad de ellos, tus besos, que me ahoges de caricias y que me dejen sordo tus carcajadas. Yo te miro y sonrío sin arriesgarme mucho, no quiero mostrarme desesperado, pero no puedo dejar de mirarte en ese traje de color fuego. 

Continúas tu trayecto de saludos y te desvías de mí, maldita sea esa forma de ser que me lleva a caminar en una cuerda floja y constantemente sentir ese temor de estar a punto de caer al precipicio. Ya estás allá, sobre el nivel de la muchedumbre, esbelta, elegante, radiante, como estrella brillante. 

Haces tu espectacular presentación de manera intelectual, jovial, jocosa y soy testigo de como afectas a muchos a quererte más y a otros a odiarte un poquito más que ayer. Con magestuosidad concluyes tu protagónico y entre aplausos y halagos te devuelves a la gente. Algunos te regalan rosas, otros peluches, te tocan, te abrazan, te hablan, te sonrien, te vuelven a abrazar y hasta te besan, pero yo no existo para tí. Te admiro, te aplaudo, te consiento, te odio, te deseo, te amo... ¡Te amo! Pero te juro que esto que siento, _me lo guardo. 

Retomo mi postura, me pregunto si he dicho todo en alta voz o me lo estaba pensando. Me consumen los nervios, la espera, la intriga, me condeno a la espera de otra mendiga mirada pero ya no estás por ningna parte. Tal parece que te hastiaste de la gente, estarás en el camerino, estarás en el tocador, a dónde te habrás ido. 

Maldita sea, estúpido, esperando siempre...y tú... tú en tu soberanía, exquisita, sabiendo lo que quieres y paso firme en donde andas. Pero eso es lo que me fascina más de tí, esa maldita, bendita forma de ser mujer. Pero prefiero mantener mi dignidad y doy por fín mi retirada. Al fín de cuentas te odio, nah, mejor no pienso nada y que te acompañen tus angelitos por donde vallas. 

Me acuerdo que caminé muchas cuadras bajo el frío de esa noche invernal. Me fumé no se cuantos cigarrillos hasta sentirme más sosegado y tomé el tren hasta mi casa. Bendita sea mi suerte, mi dicha sorteada que te encontrara mujer, en aquella madrugada temblando de frío, en el pasillo sentada justo en frente de la puerta de entrada. 

Me quedé más helado por tu presencia que por el frío, como ahora lo recuerdo, tú levantaste el rostro de entre tus brazos y me diste una mirada, no maldita, no coqueta, mirada que me decía, “esta, verdaderamente soy yo.” No te hablé, no te pregunté nada, te veías tan diferente como indefenso ángel sin alas,  pero hermoso ángel. 
Saqué las llaves de mi bolsillo, abrí la puerta, encendí la luz y te extendí mi mano. Sin dejarnos de mirar me extendiste la tuya y en pasos lentos, suaves, con toda tranquilidad caminaste hacia mi. Mis ojos no lo podían creer parecía un sueño, te aproximabas a mí y en cada paso que ibas dando yo sentía una llama que se iba haciendo más intensa y que me quemaba de los pies a la cabeza. 

Parecian como siglos los segundos que utilizaste para acercar tu cuerpo al mío. Y esa maldita mirada, bendita mirada que se trajo enredado tu cuerpo para acoplarse con el mío y me echaste tus brazos por mi cuello y te estreché en los míos, nos fundimos en el más tierno beso. Y tu cuerpo se fue entregando a mi calor y dejó de temblar. Mientras caía al suelo tu traje color fuego y la puerta se fue cerrando lentamente... Coqueta.

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